"The Armstrong Lie", irresistible

Una de las mejores cintas del año es "The Armstrong Lie", con el ciclista Lance Armstrong como el eje del documental.

Crítica de "The Armstrong Lie" 
4 estrellas sobre 5

Una de las mejores cintas del año es "The Armstrong Lie", con el ciclista Lance Armstrong como el eje del film. El documental se siente como un cautivante trabajo periodístico o un intenso expose con pietaje nunca antes visto del mismo Armstrong confesando sus trampas y mentiras. Este tipo de revelación de una figura contemporánea tan polémica y significante provoca una absorbente experiencia en el cine.

El realizador Alex Gibney (Taxi to the Dark Side), quien originalmente tenía en mente capturar el regreso del mejor ciclista de la historia al Tour de Francia en 2009, tuvo que empezar desde cero cuando Armstrong admitió frente al mundo que había consumido EPO, testosterona y se había realizado transfusiones de sangre para mejorar su rendimiento en las siete competencias que había ganado. Sintiéndose humillado y como un tonto con las declaraciones, se enfrentó al deportista y le pidió que le confesara todo, absolutamente todo. Esa incomoda confesión es la que verán en "The Armstrong Lie".

Creo que la mayor fascinación con este documental es ver cómo un hombre puede mentir sin ningún sentimiento de culpa. La manera tan segurada y confiada en la que después admite sus transgresiones se puede describir como perverso. Para cementar la culpabilidad del hombre y establecer repetidamente su error, el cineasta incorpora material de 2008 a 2009 de entrevistas con el médico que le suministró las drogas, así como los comentarios más recientes de compañeros, las denuncias de quienes lo conocían y los análisis de periodistas deportivos que cubrieron el circuito de ciclismo. 

"The Armstrong Lie" es intrigante y entretenido, detallando exactamente por qué Armstrong empezó a usar drogas y las razones por las que mintió. Por todos sus dones naturales y su esfuerzo físico, el ex ciclista es como muchas personas que se corrompen por la gloria. El resultado es sorprendentemente intenso.

Mientras que uno ve a este fracasado individuo reconocer sus magnos desaciertos, relucen preguntas como ¿por qué arriesgarlo todo?, ¿por qué el público y la prensa pasaron por alto su engaño?, ¿qué dice esto del mundo en el que vivimos? y, finalmente, ¿en algún momento Armstrong se sintió arrepentido por defraudar a tantas personas? No todos estos interrogantes se responden, pero sí llegamos a ver de frente lo que hacen las personas para ganar. Sin embargo, malo o no, Armstrong resulta una figura irresistible, igual que el mismo documental.
por Jack Rico