¿Quién es Steve McQueen, director de la aplaudida "12 Years a Slave"?

Un perfil del director británico cuya última obra explora las condiciones humanas

Irónicamente, mientras Barak Obama lanzaba un discurso dedicado sobre todo a la comunidad afroamericana, diciéndole que los tiempos han cambiado y que los Estados Unidos ya no "les debían nada" (haciendo alusión clara a los años de esclavitud y segregación que en el siglo XIX azotaron sobre todo a los estados del Sur), en el Festival Internacional de Cine de Toronto se estrenaba ante la prensa y crítica especializada la cinta del realizador inglés Steve McQueen "12 años esclavo" (12 Years a Slave), basada en la autobiografía de Solomon Northup del mismo nombre. Extrañas coincidencias fortuitas.

Sonaba el título desde hacía tiempo como una clara contendiente al Oscar, como una película dura y magistral, como una obra arranca aliento y por ello la convocatoria fue por demás sobrada: desde las 7 de la mañana, y dando la vuelta a la cuadra completa, la fila comenzaba por la John Avenue de Toronto para ingresar a la sala de cine y ser así testigos de la aplastante calidad y la afectación de emociones que provocaba este largometraje que  más tarde se convertiría en la "Favorita de la Audiencia".

Antes de entrar de lleno con la producción, vamos un poco atrás y dediquemos esta columna para recordar quién es Steve McQueen, para así poder entender un poco más a fondo la cinta. El afrobritánico tiene apenas tres largometrajes, incluyendo la próxima a estrenarse y seguramente protagonista en la próxima entrega de premios de premios de la Academia "12 Years a Slave".

Debutó ferozmente con "Hunger", un film de bajo presupuesto que retrata el movimiento encabezado por el hoy mártir norirlandés Bobby Sands que convocó a la desobediencia entre los encarcelados miembros del Ejército Republicano Irlandés con el fin de recuperar el status de "presos especiales" ( algo similar a los presos políticos). Negándose a llevar los uniformes y tapándose sólo con una manta, vino después "la protesta sucia", donde no se aseaban, vaciaban su orina en los pasillos de la prisión y embarraban sus heces en las paredes de las celdas. Finalmente, tras los fracasos y la violencia con que fueron tratados, entraron en una huelga de hambre que le cobró la vida al mismo Sands y a 11 presos más. Un episodio triste e indignante (por el bando donde se mire) en la historia de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

McQueen fue gráfico y explícito en esta obra. Es grotesca, gris, sofocante y dolorosa. Era necesario. "Hunger" tiene largos pasajes sin diálogos y hay en ella un memorable plano secuencia de aproximadamente 18 minutos con toma fija. Una larga conversación entre Sands y un cura antes de comenzar la huelga de hambre. Dos cigarrillos completos se fuma el protagonista de esta cinta en dicha secuencia bestial que desencadena y explica la mítica protesta final. Un ejercicio histriónico exigente, diferente, natural y rico. El actor que llevó el papel principal fue el nacido en Alemania y criado en Irlanda Michael Fassbender, quien en los huesos, demacrado y derrotado, expone el dolor e inútil resistencia. Un papel con el que recibió reconocimiento en Reino Unido y de una ejecución soberbia. Escalofriante simplemente. 

Es Fassbender el único actor que ha participado en los tres largometrajes de McQueen, lo cual nos lleva a "Shame" del 2011, por la que fue nominado al Globo de Oro a Mejor Actor Drama. Este retrataba la doble vida de un joven ejecutivo neoyorkino, obsesionado y adicto al sexo. Un hombre cuyas prácticas enfermizas lo llevan a niveles emocionales peligrosos. Su vida da un giro cuando su hermana, una abandonada torpe emocional, llega a vivir con él, trastornando un mundo. De nuevo McQueen apela a recursos explícitos para poder poner en contexto la enfermedad y la mente corrompida, desviada y descompuesta de su protagonista. No son sólo los desnudos, sino las atmosferas que plantea. Es a veces en demasía estético y casi contemplativo y en otros es vil y voraz. Inolvidable, otro plano secuencia, mucho más corto, esta vez en Dolly lateral, de Fassbender corriendo desesperado por las calles de Nueva York, en una metáfora de huida.

En resumen, y basados en sus dos últimas obras, McQueen es un explorador de las emociones y las condiciones humanas. Es gráfico y expone con crueldad las más abominables reacciones y comportamientos. Va rozando los límites y a veces los rebasa. Coquetea muy de cerca con la delgada línea de la cordura y la absoluta psicosis. Es un provocador.

Bajo este tenor viene "12 Years a Slave", aunque en una producción inmensamente más grande y con una trama mucho más complicada. De nuevo los instintos, comportamientos y crueldades humanas aderezan una trama fortísima e indignante. De esa grandiosa película que seguramente llegará multinominada a la próxima temporada de premios y donde hay una mexicana involucrada hablaremos esta misma semana.
por Rafa Sarmiento

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