La preocupación de Philip S. Hoffman antes de morir

El actor redactó un testamento en el que se mostró inquieto por su hijo

Philip Seymour Hoffman fue hallado muerto a principios de febrero en su apartamento de Nueva York a los 46 años. Su repentino fallecimiento, presuntamente por sobredosis de heroína, sorprendió a Hollywood. A menos de un mes de su partida, se reveló que una de las preocupaciones más grandes que tenía el actor era la educación de su hijo Cooper.

Según reflejan varios medios estadounidenses, el ganador del Oscar por su interpretación de Truman Capote dejó en claro en su testamento que quería que el muchacho estudie en Manhattan, Chicago o San Francisco, ya que pretendía que "esté expuesto a la cultura, el arte y la arquitectura que estas ciudades ofrecen". Además, apuntó que el dinero recién le debe ser entregado en totalidad cuando cumpla 30 años, aunque a los 25 podrá percibir la mitad del mismo.

Por otro lado, el escrito también indica que la principal beneficiaria de la herencia es la diseñadora Marianne O'Donnell, quien además deberá administrar el legado. Fue con esta mujer con la que estuvo casi hasta el fin de sus días, antes de abandonar la residencia que compartían con la intención de superar su adicción a las drogas.

Dato TNT: Philip Seymour Hoffman estará en la última película de "Los juegos del hambre" (The Hunger Games).
por Alejandro Cusa