Emotiva carta de despedida de Mark Hamill a Carrie Fisher

El actor dijo que ella era capaz de hacerte sentir como lo más importante de su vida

Pasó solo una semana desde que el mundo y la galaxia entera le dijeron adiós a Carrie Fisher, nuestra querida Princesa Leia. Imposible recuperarse del golpe de K.O. que significó su sorpresiva muerte, esa que tímidamente se asomó días antes con un ataque al corazón del que todos esperábamos que se recupere y que finalmente se la llevó consigo el martes 27 de diciembre. Incontables homenajes de sus admiradores, sus familiares, sus colegas y sus amigos hubo hasta el momento. Uno de los más emotivos es el que Mark Hamill Luke Skywalker en la saga de "Star Wars"– le hizo en las últimas horas con una carta en la que habla de ella y de cómo se conocieron.

A través de The Hollywood Reporter, el actor no ahorró elogios hacia esta mujer que "estaba comprometida con la alegría y la diversión y con abrazar la vida". "Mi vida habría sido mucho más dramática y menos interesante si no hubiera sido la amiga que fue", reconoció en un artículo publicado en el mencionado medio, donde destacó lo unidos que eran: "A lo largo de los años atravesamos todas las gamas posibles, cuando nos amábamos y cuando nos odiábamos. Pasamos por todo, éramos como una familia". 

Hamill, quien se mostró devastado al enterarse de la noticia, también recordó lo especial que era Fisher: "Si le caías bien, no había nadie tan divertido como ella en el planeta. Era capaz de hacerte sentir como la cosa más importante de su vida". "Y luego podía haber un giro de 180°, donde estábamos enfurecidos y no nos hablábamos durante semanas. Pero eso forma parte de lo que hace que una relación sea completa", agregó.

Se conocieron poco tiempo antes de comenzar a rodar la primera entrega de "Star Wars" allá por 1977. Él tenía 24 años y ella solo 19 abriles. Al verla, pensó: "Dios mío, voy a trabajar con una chica del secundario". Sin embargo, tras unas pocas palabras, cayó rendido a sus pies por su simpatía, gracia y franqueza. Según dijo, al instante uno sentía que estaba hablando con alguien que conocía desde hace 10 años y que te catapultaba a su mundo. Así nació su amistad, esa en la que el californiano buscaba siempre su carcajada, pues "hacerla reír era siempre una medalla de honor".
por Alejandro Cusa