"Captain Phillips", de cara al Oscar®

La cinta retrata la forma en la que la cordura e inteligencia actúan frente a la locura y el miedo

Estrenada en el Festival de Cine de Toronto, "Captain Phillips", película nominada a la máxima categoría en la próxima entrega del Oscar,  es un vertiginoso retrato del primer secuestro a un barco americano en más de 200 años. Fue a aquel carguero Maersk Alabama, que en 2009 fue interceptado por piratas mientras navegaba en aguas internacionales cerca de la costa somalí. Hecho verídico. 

La cinta retrata no sólo la angustia, sino la forma en la que la cordura e inteligencia actúan frente a la locura y el miedo. No es únicamente una historia de acción y tensión, un thriller de temporada y nada más; es un film con varios subtextos o perspectivas a partir del simple hecho de la privación de la libertad y el miedo.

El espectador no sólo es testigo, sino además cómplice de la tripulación con la que vive y padece las situaciones. Está tan bien manipulada que el mismo síndrome de Estocolmo es transmitido a la audiencia, que tambalea entre la comprensión y compasión, contrapuestos con la ira, el miedo e indignación.

Puede ser un film que esté dividido en dos partes. Un desarrollo fuerte y tensionante –y quizá la parte más valiosa - y una parte heroica americana donde la mano de los estudios grandes se ve y nota en ese afán de buscar más boletos vendidos. Sí, el final para muchos puede ser poco creíble y demasiado "hollywoodense" para un largometraje cuyo desarrollo no cabía en ese mote.

Tenemos una gran historia, un libreto bien estructurado sin baches que logra una nominación a Mejor Guión Adaptado y reconozcamos que hay una buena dirección que juega con el público como quiere. No hay descansos, no hay respiros. Posee un ritmo grandioso que se agradece. Todo esto se le debe a uno de los ignorados en la entrega del Oscar, el director londinense Paul Greengrass, quien estuvo presente en varias listas, pero no en la de la Academia.

Greengrass empezó su carrera cinematográfica como documentalista, lo cual le ha dado un estilo definido a su forma de hacer y concebir la cinematografía. Lo vimos en aquel episodio de la saga Bourne y después en su "United 93:". Juega con la cámara utilizándola como un personaje más, imprimiendo un realismo grande y dando la sensación de que el espectador está ahí mismo, padeciendo y gozando las cosas de la mano de sus protagonistas. Ese realismo es muy del documental, el cual lógicamente está retratado de forma cercana. Tiene un estilo definido y particular y, aunque quedó fuera de la lista final, su trabajo fue notable.

Técnicamente es una cinta aparatosa, complicada y de un oficio grande y con complicaciones, pero está todo muy bien resuelto. En las categorías técnicas, como edición, edición de sonido y mezcla de sonido, también tiene nominaciones al Oscar.

Finalmente, hablemos de las actuaciones. Uno de los consentidos de Hollywood -además miembro de la Academia-, Tom Hanks, toma el papel principal, el cual le valió estar en las nominaciones al Globo de Oro y SAG, pero quedó fuera de la reducida quinteta de aspirantes a la estatuilla dorada. Fue en 2001, y de la mano de Robert Zemeckis con "Castaway" o "El Náufrago", la última vez que estuvo nominado. Desde entonces han venido algunos trabajos interesantes, otros no tanto y hasta una reincursión en la dirección, pero esos viejos papeles memorables en "Philadelphia" o "Forrest Gump" y que le dieron la victoria con ese inolvidable doblete cumplen 20 y 19 años, respectivamente. De ninguna manera estoy diciendo que una carrera se construye a base de nominaciones o premios, al contrario; hacía mucho tiempo que Hanks no nos regalaba un papel dadivoso e interesante y aquí lo hizo, aunque se haya quedado fuera.

El que sí entró es el somalí Barkhad Abdi. Un tipo cuyo personaje es tremendamente confuso, por el que se siente esa empatía y odio al mismo tiempo. Logradísimo. Demasiado para alguien que tiene nula experiencia o estudios en actuación. Es el primer rol para este joven que no pretendía ser actor, pero que por casualidad y natamente nos dio al escalofriante Muse, el líder del grupo de piratas.

Honestamente, vemos esta cinta como un contendiente débil en las tres categorías principales que son las más "fáciles" de leer. Ni como Película, ni como Guión Adaptado ni como Actor de Reparto tiene posibilidades este título, pero sin duda merecidas las nominaciones en estas disciplinas. 
por Rafa Sarmiento